21 mar 2010

Atardecer de la caída.

Detuve el juego. La quise detener, para que apreciara por un momento ese desteñido de colores que se aproximaba por el ventanal.
Un rato mirando nos quedamos, mientras intercambiabamos opiniones sobre la vida, el comienzo y el final. 'Amo los atardeceres..son un regalo de la naturaleza, pero al mismo tiempo son melancólicos. Al fin y al cabo, significan un final. Supongo que todo tiene que terminar en algun momento, lo que no significa que tenga que acabar YA' dije yo, inspirada por la belleza de ese paisaje. 'Sí. La verdad son algo muy bonito.' Respondió ella.
'Je..Pero también amo los amaneceres. Significan el comienzo de algo nuevo, otro día lleno de esperanzas, otro día para la vida..Supongo que no todo tiene que seguir igual por siempre, siempre refiriendome a lo malo, obviamente.' terminé. 'Ajá..tenés mucha razón.' suspiró ella, mientras nos quedabamos otro rato en silencio, observando devuelta la bella escena del don de la naturaleza del cielo; colores rosas, violetas y azules definían como terminaba ese día, después de una larga e intensa lluvia. Yo perdida en mis pensamientos seguía mirandolo y pensando como sería ese mismo momento pero con otra persona..Tan adentrada estaba que no había logrado percibir que pequeñas lágrima escapaban de sus ojos.
Al terminar de ver éste espectáculo, me dí cuenta, y no pude evitar secarle ese pequeño mar y abrazarla. 'Te quiero hermanita' le susurré. 'Yo igual, hermanita menor..' dijo casi sin voz ella.

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